El cáncer debe ser una enfermedad curable y para lograrlo trabajamos todos los días en cuatro áreas clave: sensibilización, diagnóstico, capacidad del sistema de salud y recursos que le permitan a más pacientes tener un diagnóstico temprano y acceso a un tratamiento adecuado. Queremos, con esto, lograr más y mejor calidad de vida y, por supuesto, que más pacientes alcancen la posibilidad de curarse. En este periodo hemos logrado la aprobación de nuevos productos para el cáncer de pulmón y la publicación de resultados de importantes estudios clínicos en inmunoterapia y en cáncer de mama HER2+, que demuestran el potencial de nuestros productos, gracias a un enfoque centrado en el paciente bajo la premisa de innovación, valor esencial que siempre nos caracteriza.

Nuestro reto de innovación se refleja en la investigación y en el desarrollo de nuevos productos en áreas en las que hay necesidades insatisfechas signicativas como lo son Esclerosis múltiple y Hemofilia A. En el futuro nos concentraremos, justamente, en marcar un hito en el avance hacia más y mejores opciones de tratamiento para estas dos complejas enfermedades.

Por otro lado, nos acercamos cada vez más a la era de la medicina personalizada. Gracias a la captura y apalancamiento en el progreso de los biomarcadores, se facilita la personalización de las opciones de tratamiento a la inmuno-biología específica de cada paciente. En este camino, logramos en 2017 la alianza Roche – Foundation Medicine (FMI), que marca un hito histórico en nuestra compañía.